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En este vídeo explico unos consejos de que cuchara  llevar para comer el liofilizado, la mejor elección es una cuchara extra larga y de titanio.

Extra Larga: Podemos llegar mejor al fondo del sobre del liofilizado y no mancharnos los dedos y prevenimos la diarrea del viajero. Por ejemplo, una persona que va al cuarto de baño, y tras limpiarse no se lava las manos. Si esta persona le da la mano a otra, le puede pasar microorganismos. Cuando esta segunda persona se lleve la mano a la boca (al comer, por ejemplo) sin haberse lavado antes, puede resultar infectado. Otro mecanismo es por el intercambio de objetos (monedas o toallas por ejemplo) que se han tocado.

Paso de microorganismos desde las heces a la comida o bebida.

Cuchara Titanio Extra Larga Lifeventure 76210

Material Titanio: ligero y resistente.

Enlace de cucharas extra largas de Titanio:

Cuchara Titanio “Extra Larga” Forestia – FerreHogar

Cuchara Titanio “Extra Larga” Esbit – FerreHogar

Cuchara Titanio “Extra Larga” Lifeventure 76210

Cómo eliminar esa sensación de “boca seca” en MDS.

Beber pequeños sorbos de agua varias veces al día (todas las veces que podamos) alivia de inmediato los síntomas. Masticar chicles.

#MDS2017 #marathonDesSables #Desert #HalMDS

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Las inscripciones están abiertas!

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El MARATHON DES SABLES hace soñar, pero requiere un alto nivel de compromiso, de tiempo y de energía.
Si te estremeces con envidia viendo las imágenes del MARATHON DES SABLES, pero no te atreves…

El HALF MARATHON DES SABLES FUERTEVENTURA es lo que estabas esperando ! Prepárate a vivir una aventura increíble!

Cuando: : del 25 al 30 de septiembre 2017
Dónde::En la isla de Fuerteventura – Islas Canarias – ESPAÑA
Qué:: 4 días de carrera, 3 etapas, en autonomía alimentaria
Los +: : Una tienda ultra ligera especialmente diseñada para el Trail y un par de bastones para caminar en carbon de regalo!
Tarifas:A partir de 990 €

Anuncio de la fecha

25/09: Encuentro en Fuerteventura a partir de las 10:00, controles,
traslado hasta el primer campamento
26/09: Etapa 1
27/09: Etapa 2
28/09: Día de descanso
29/09: Etapa 3 y Noche de Gala
30/09: Traslado al aeropuerto

Filosofía

Esta nueva aventura es el alma del MDS en 3 etapas
con un total de más o menos 120 km:

– Desierto
– Campamento
– Ritmo libre
– Autonomía alimentaria

Campamento

Usted tendrá el placer de utilizar en el campamento y de partir con:
– Una tienda de campaña ultraligera desarrollada específicamente para el Trail
– Un par de bastones para caminar en carbono
Este material será transportado por la organización de campamento en campamento.

Tarifas

Vengan en EQUIPO

Individual : 1190€*
Equipo de 2 por persona: 1090€ *
Equipo de 3 o más por persona: 990€ *

Hotel

Ven en familia y disfruta de una estadía extraordinaria en Playitas Resort.
Tu familia te esperará en la línea de llegada para compartir momentos inolvidables.
Reservar una estadía

Andres Lledo ya está corriendo la primera etapa de la ICE Ultra.

Si pulsais en el vídeo podéis ver un avance de la prueba para que os hagáis una idea de su dureza. Estamos todos expectantes para ver la clasificación al final de la primera etapa. Vamos Makina!!!

Puedes seguir en Directo a Andrés Lledó que en estos momentos disputa la Aqui:

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Fuente: Facebook Jimbo Fresh.https://www.facebook.com/jimbofreshinternational/
Andres Lledo, el atleta cartagenero ya se encuentra en #Laponia listo para iniciar su próximo reto.

La #ICEUltra es una carrera multietapas en autosuficiencia que dará comienzo el próximo Viernes 24 de Febrero y en la que Andrés competirá durante 230 Km divididos en 5 etapas y atravesando parajes de tundra ártica y lagos congelados.

La carrera tendrá lugar en la Laponia Sueca la última tierra salvaje de Europa y el corazón del pueblo indígena Samí, el único pueblo indígena existente en el continente europeo.

Las gélidas temperaturas que se esperan durante la carrera serán de ente -5ºC y -20ºC durante el día y de entre -10ºC y -30ºC durante la noche siendo el riego de congelación de manos y piernas el mayor riesgo al que se enfrentará Andrés, que deberá hacer gran parte del recorrido usando raquetas en los pies para atravesar las amplias zonas de nieve blanda que le esperan en el recorrido

Andrés conocerá de primera mano a los populares renos, el animal mas popular de la zona y que vive en libertad por los campos de Laponia. Mas atento deberá estar sin embargo a otro tipo de fauna salvaje como osos lobos y linces.

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Rumbo ✈️ a #laponia #iceultra ❄️🎅🏻
Comienza la nueva temporada #retosjimbo2017
#jimbofresh #jimbeemelon

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Había cargado cosas raras en mi mochila #jimbofresh 🤔pero unas raquetas de ❄️❄️nunca🙈
#iceultra #laponia si el terreno se nos complica metemos el 4×4
⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜⚜
Jimbo Fresh #retosjimbo2017 #jimbeemelon


En Sables por el día en el Desierto hace calor, pero por la noche bajan las temperaturas a 5ºC, el saco es muy importante, ligero pero a la vez cálido.

Información y precio Saco Pamir 250: http://www.ferrehogar.es/Saco-Momia-Pamir-250-Robens
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#MDS2017 #Desierto #HalfMDS #MDS #MarathonDesSables #BikePacking #Fasthinking #UltraTrail #4Deserts #OmanDesertMarathon #JungleMarathon #TCC

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Dia 1:
Llegada al aeropuerto de Barcelona, son las 10 de la mañana, Gerard y Borja llegan puntuales como siempre. Intercambio de sonrisas y abrazos, estamos preparados y con muchas ganas de salir en pos de nuestra nueva aventura pero aún tenemos en mente la anterior, Groenlandia, donde todo se complicó y supuso un reto mucho mayor del esperado. Una promesa en mente, nada de expectativas, solo disfrutar lo que venga por delante tal y como venga. Facturamos los petates, despedida fugaz de mis padres que parece que quieran correrme a collejas en cualquier momento. Pasamos control de metales, yo con cacheo incluido por una robusta agente, pasaporte y nos dirigimos a coger el avión que nos llevará a nuestro primer destino, Moscú. El vuelo lo pasamos viendo documentales de Gulags, la tensión en mi al ver de nuevo esas imágenes va en aumento, procuro respirar y relajarme, es como un retumbar lejano de tambores, pero está ahí, recordándome hacia donde me dirijo.
Llegamos a Moscú y tras pasar el control de pasaportes y visados con éxito, nos encontramos con un espectáculo dantesco, cientos de maletas esparcidas sin ton ni son por toda la sala de recogida de equipajes. Miro a Gerard y a Borja y nos lanzamos a buscar las maletas sin éxito, tras preguntar un par de veces en un mostrador nos dicen que las maletas van directas a Perm ( en Barcelona nos aseguraron que iban a Moscú para declararlas), en fin, un trámite menos y menos transportar bultos.
Salimos al exterior del aeropuerto donde nos espera un ruso enorme, se llama Alexander y realmente es descomunal, parece un oso de ojos azules y gran sonrisa. Nos lleva en coche a su casa donde nos espera una buena cena, reunión con el equipo para ver guión de grabaciones y empezamos a grabar planos, testimonios de cómo se van desarrollando las cosas…. Borja es un auténtico crack y consigue sacar buenos planos a pesar de encontrarme yo bastante espeso. Me ha tocado dormir en una cama coche, de esas de los niños pequeños, muy cómoda y calentita desde donde escribo estas líneas. Mañana más, tengo una ganas locas de ver la Taiga….

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Día 2
Nos levantamos a las 5:30 hora local y nos espera Alexander con un desayuno de campeones sobre la mesa. Miro el porrish con cara de pocos amigos pero los huevos, tostadas, quesos y embutidos no se salvan. Directos al aeropuerto, último rato para despedirme de los amigos vía wifi, a partir de aquí Gerard solo me permite hablar con la familia y temas internos, necesito estar concentrado y sabe cómo ayudarme a conseguirlo. Borja no deja de sorprenderme, consigue unas fotos increíbles de las cosas más cotidianas, dice que es cosa del móvil, yo creo que tiene una visión especial para ver estas cosas…
Subimos al avión y me quedo dormido al instante, Gerard se come mi bocadillo y le echa la culpa a Borja que se queda con cara de no saber qué decir, me gusta este equipo, va a ser una gran aventura, pero pienso vengarme por el bocata.
Llegamos a Perm y con gran alivio recogemos nuestro equipaje al completo, subimos el material en dos taxis y emprendemos rumbo al hotel. Impresiona ver los viejos autobuses y coches en pleno funcionamiento, aquí no prima la estética, solo la funcionalidad y cumplen con creces. No hay líneas que separen los carriles de circulación y visualmente todo parece muy errático, pero todo fluye en un caos organizado donde ellos ya se entienden.
Llegamos al Hotel scorpio, el nombre no me inspira mucha confianza, pero resulta ser un hotel de primera. Aleksey, el cuarto miembro del equipo, un chico ruso de 36 años de complexión fuerte nos espera en la puerta para ayudarnos a entrar todo el material a las habitaciones. A partir de este punto Aleksey se convertirá en pieza clave de nuestra aventura, es guía de montaña en la zona norte de la Taiga, cazador,conoce bien el terreno y nos hará de traductor ruso/inglés mientras nos movamos por estas tierras.
Salimos a comprar los materiales de seguridad que necesita Gerard para su persecución consistente en sprays de defensa, lanzavengalas, bengalas de luz y cartuchos de escopeta para el arma semiautomática de Aleksey, cuando le explican que nada es para mí, me mira y se ríe… que chisposo….
Comemos en un restaurante Georgiano, Aleksey sigue con la broma y me echa sal y salsa en la mano, en principio pienso que debe ser algún tipo de costumbre rusa, tipo a lo de beber tequila y le dejo hacer… después me dice que me está sazonando para los lobos…. Minipunto para el ruso, muy agudo Aleksey, muy agudo… Entre risa y risa nos llega la comida, encuentro la comida muy muy buena, ligeramente picante y especiada, pero realmente buena. Como como si no hubiera un mañana y me pasó toda la tarde con ardor de estómago… esto me pasa por bruto…
Nos damos una última vuelta por una tienda de montañismo para comprar un gorro peludo con orejas para Borja y nos vamos de vuelta para el hotel para preparar material que llevaremos hacia Kizel, mañana nos espera un buen túte de furgoneta….
Borja no para de grabar con la cámara todo lo que se mueve en un radio de un kilómetro, al principio resulta gracioso, pero cada 10 metros tienes que pararte a esperarlo, tengo que reconocer que a veces me dan ganas de darle una colleja y quitarle la cámara, pero es lo que hay.
Cenamos en el hotel entre risas y bromas, Aleksey, dentro de tener un humor muy macabro, resulta ser un tipo muy divertido y encaja a la perfección en el equipo.
Son la 1 am hora local y toca despertarnos a las 6, así que mejor dejo aquí esto ya y voy a dormir, mañana empieza la aventura!

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Dia 3
Nos traen el desayuno a las 6:15 a a la habitación, bajamos bultos a recepción y Borja ya está grabando la escena con su característica sonrisa, Gerard revisando que todo esté en orden está con Aleksey hablando con el chofer que nos va a llevar hasta Perm36, el museo Gulag que visitaremos esta mañana.
Iniciamos el viaje y a los 10 minutos ya tengo ganas de darle una colleja a Borja que se pasa todo el viaje abriendo la ventana para sacar la cámara y grabar, cada vez que cierra la ventana comenta el frío que hace…. atrás no tenemos calefacción… mientras el se calienta las manos en el salpicadero nosotros nos tapamos cómo podemos. La condensación interior crea una capa de hielo en los cristales, esto parece una de las cámaras en las que entrenaba antes de venir…. Me resisto a la idea de tirarlo por la ventana cada vez que la abre… me cae bien el chaval, es gracioso…. pero cada vez me cuesta más retenerme….
Al llegar a Perm36 la temperatura a descendido unos 8 grados con respecto a la ciudad. Nos prohíben entrar con la cámara ( a pesar de haber pedido permiso previamente) y Aleksey haciendo gala de una persistencia espectacular consigue que nos dejen entrarla y grabar algunos puntos. Lo que nos encontramos dentro es triste y lúgubre, como si una placa de acero demasiado pesada te aplastara contra el suelo sin dejarte escapar, estas son el tipo de cosas que me hace perder la fe en la humanidad. La mujer que nos acompaña nos va explicando mientras Aleksey va traduciendo simultáneamente la información, condenas por llegar 20 minutos tarde a trabajar, como los alimentaban, los castigos por bajo rendimiento… simplemente abrumador, todo mi cuerpo me está pidiendo a gritos salir de aquí corriendo. La visita continúa por los barracones, las celdas, oficinas, vamos intercalando grabaciones explicando todo allí donde nos dejan, pero estoy tan aturdido que tenemos que repetirlas varias veces, no me salen las palabras ni puedo pensar con claridad, quiero gritar. Normalmente cuando veo una injusticia, acostumbro a sentir ira, rabia, aquí solo siento tristeza, una pena agobiante. Gerard y Borja me resultan de gran ayuda para abstraerme mientras vamos pasando de barracón en barracón. Nuestra visita acaba en los hornos de carbón que alimenta un tipo de forma constante, se agradece el calor que desprende, Borja aprovecha para sacarme algunas fotos y hacer las últimas grabaciones con más pena que gloria, la verdad es que me a afectado más de lo que creía esta visita.
Vuelta a la furgoneta, aún queda un buen trecho hasta Kizel y ha pesar de tener la cabeza gestionando todo lo que acabo de ver, tengo que seguir haciendo un gran esfuerzo por no tirar a Borja por la ventana cada vez que la abre para grabar, me cae bien el chaval….
Tras 2 horas Llegamos a Kizel, hace bastante más frío aquí, unos 11 grados menos que en Perm. Los cazadores nos esperan ya al pie de las motonieves provistas de trineos para transportar nuestros bultos y a nosotros hasta una guest house para cazadores en mitad de la montaña. El viaje es largo y duro, la nieve que cae más la escupida por las orugas de las motonieves lo envuelven todo, la velocidad ayuda a bajar la sensación térmica y tras dos horas llegamos totalmente entumecidos y llenos de nieve a nuestro destino, una gran casa en mitad de la nada, rodeada de pequeñas Cabañas, simplemente espectacular. Dentro una amable señora nos ha preparado un té caliente que tras quitarnos la nieve y las botas agradecemos beber.
Nos reunimos en una mesa del salón con los cazadores, hay problemas que gestionar….
Debido al gran número de fauna potencialmente peligrosa en la zona ( en especial lobo, oso y glotón) los cazadores declinan amablemente nuestra oferta de acompañarnos, ya que consideran una locura el dormir en el exterior. Gerard pausa la reunión y nos vamos a hablar aparte, la negociación es dura, el como encargado de seguridad de la expedición no me permite estar expuesto a depredadores sin ir armado, pero no es viable el que yo vaya armado sin licencia en este país ya que puedes tener problemas grabes con la ley. Seguimos buscando soluciones y encontramos una que puede cuajar, en el viaje con las motonieves hemos visto algunas atalayas de observación. Extendemos un mapa sobre la mesa y les pedimos a los guías que nos marquen donde están, se extienden un total de 6 atalayas en el curso del rio a una distancia más o menos igual unas de otras. Parece que la solución la tenemos, llegó a un acuerdo con Gerard, la aventura sigue adelante pero tengo que hacer mis refugios a una distancia máxima de 100 metros de las atalayas y solo viajar de día, no es que los lobos no vayan a atacar de día, pero al menos podré verlos venir y tratar de subirme a un árbol o lo que se me ocurra, lo que da al traste con toda la estrategia que había creado en mi cabeza; aprovechar el día para hacerme el refugio con luz y aprovechar algo la subida de temperaturas para después viajar de noche con las bajas temperaturas generando calor corporal al moverme. En fin…. de esto va la supervivencia, adaptarse o morir y nunca mejor dicho. Para colmo, cuando ya está todo cuadrado nos sacan un último as de la manga, el final de la ruta debía ser en la presa… pues ya no, dos motivos principales, la presa es punto estratégico vigilado y seguramente no les haga mucha gracia ver a un tipo vestido de militar de los años 40 acercarse y debido a la constante subida y bajada de nivel, está cubierto de medio metro de agua granizada, lo que me haría avanzar con el agua por las rodillas. Ok…. volvemos a recalcular todo y cerramos la llegada a la entrada del pantano, llamamos a Toni del equipo base de Barcelona y le comunicamos la decisión para que pueda marcar un punto de meta en el mapa.
Ok, esto se convierte en una carrera pura y dura…. las 12 horas de ventaja que tenía pactadas se reducen a apenas 5 ya que por temas de grabación tendré que salir al mediodía, hacerme el refugio y esperar al amanecer para poder moverme, hora de partida del equipo perseguidor.
Madre mía…. me acaban de partir por la mitad, ya no hay libre albedrío para hacer y deshacer y crear estrategias, es lo que hay. Hay que aceptar la realidad, en estas latitudes los lobos pesan 90 kilos y se mueven en grupo, no soy superman, así que si me dan alcance tengo cero opciones de salir con vida, yo he venido aquí a aprender a gestionar y ya empieza a complicarse sin haber salido aún del salón con él te delante….
Gerard me ha preparado una última sorpresa, está por suerte es buena, en la cabaña de al lado nos han preparado una sauna rusa, en la que nos metemos un buen rato. Acabamos las filmaciones del día, me doy lo que será mi última ducha en los próximos días y me voy a la cama.
Respira…. siente el aire entrar…. solo respira…..

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Día 4
Nos levantamos a las 7 y desayunamos, me ha costa mucho dormir, el equipo es fuerte e intentamos mantener la moral muy alta a pesar de que sabemos que esto va a empezar. Mi cabeza no deja de hacer todo tipo de hipótesis, estrategias… intento frenarla, respira….concéntrate…. respira….
Borja sigue sonriendo, como siempre, mientras graba. Creo que es una estrategia para que no lo corra a collejas, me cae bien…..
Aleksey desde que hemos llegado va a tope, tiene que traducir todo lo que decimos a la gente que nos rodea ya que nadie habla inglés, aunque Borja parece que empieza a entenderlo bastante más rápido que yo, no pasó de adiós, si, no y gracias. Es lo que hay, ya aprenderé en otra ocasión, me está costando mantener la cabeza en su sitio después de la visita al gulag de ayer….
Cargamos las bolsas en las motonieves y salimos hacia el Gulag abandonado, dos horas de travesía por uno de los paisajes más espectaculares que he tenido el placer de ver, mil tonos de blancos grises y negros inundan la vista en una imagen apabullante, el frío te mantiene alerta, te inunda en cada respiración…. las motos abren camino y la nieve que cae se suma a la escupida por las orugas propulsoras para dejarme literalmente cubierto de nieve, Borja aprovecha para gravarme y hacerme fotos, una vez más,me cae bien el chaval…

La imagen al llegar es muy dura, una veintena de barracones de madera diseminados por un prado, la mayoría tienen los techos caídos por el peso de la nieve, caídos en el olvido en el corazón de la Taiga, uno de ellos se mantiene en pie, es donde dormiremos esta noche, está recubierto con pedazos de otras construcciones para intentar aislarlo, cosa que como veríamos más tarde, no funciona en absoluto.
Un camión militar abandonado cubierto de nieve está en las cercanías dando un aspecto más lúgubre si cabe al lugar, parece como si la gente hubiera salido con prisa de aquí.
Me plantó ante el barracón, cruzó el umbral y vuelvo a sentir la losa sobre mi, la misma sensación que tuve cuando de chaval mis padres me llevaron a visita el campo de concentración de Mathaussen en Alemania, es como algo etéreo que te abraza y te roba toda la energía, te sientes aturdido, apesadumbrado, solo de pensar en las calamidades, el intenso frío continuo y los constantes maltratos que sufrieron los que un día se alojaron entre estos muros, durmiendo en estas camas y comiendo en estos bancos. Un escalofrío me recorre y me devuelve a la realidad, toca hacer de tripas corazón y ver dónde vamos a dormir.
Los cazadores tienen prisa por irse antes del anochecer y nos muestran las garras de un oso que los puso en aprietos el año pasado cuando entró en el barracón buscando algo que llevarse a la boca, por suerte no fue ninguno de ellos.
Igor (el cazador al mando) se despide de mi con un simple apretón de manos, me mira y dice algo que Aleksey se apresura a traducir: no viajar de noche, ok? Respondo con un Da (si en ruso) y me recuerda a cuando mi madre me decía que no hiciera algo y yo ya sabía que iba a hacerlo, parece que reconoce ese pensamiento en mi mirada, niega con la cabeza y gira rumbo a la motonieve.
Seguimos con las grabaciones hasta la hora de la cena, donde en la pequeña sala preparada como comedor, improviso unos pequeños candiles de aceite utilizando unos vasos, un trozo de alambre y unos pedazos de papel de baño para poder iluminarnos.
Cenamos comida liofilizada y tras pasar un buen rato charlando, comentando y preparando las grabaciones de mañana, decido salir un rato fuera, necesito un momento para mí.
La oscuridad es absoluta, solo nieve empujada por un viento helado que corta la piel como mil cuchillos. Me relajo, doy dos pasos y no tardó en quedar hundido hasta la cintura en el manto de nieve que lo cubre todo. Mi cabeza explota, el lejano retumbar de tambores está ahora justo aquí, lo siento vibrar en mi pecho y la cabeza, martilleando mis sienes, siento una voz dentro de mi diciéndome que pare, que vuelva al pueblo, que vaya al aeropuerto y coja el primer avión hasta casa y me olvide de todo esto… reconozco la voz, es la voz de mi madre.
Cierro los ojos, respiró profundo, siento el aire helado en mi nariz, pasa por mi cuello y llena mis pulmones, muevo los dedos de los pies, aprieto los puños entumecidos por el frío, tenso toda la musculatura, sonrio…. suelto el aire, la sonrisa sigue ahí pero el tambor ha desaparecido, esto va a ser ESPECTACULAR.

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Día 5
Porrish liofilizado de frutas silvestres para desayunar…. no me gusta ni el porrish ni la comida liofilizada, así que la combinación de ambas resulta maravillosa. Lo como con desgana, tengo el estómago cerrado pero Borja se ocupa personalmente con su característica sonrisa y gran amabilidad que apure mi bolsa. Continúa grabando cada copo de nieve que cae del cielo con una pasión desmedida, me cae bien este chaval…. pero mi mano empieza a temblar cada vez que pasa cerca de su nuca…..
Gerard me mira, sabe que estoy nervioso e intenta distraerme con otra tanda de grabaciones que hay que repetir varias veces. Llega el momento, me desnudo en la pequeña habitación y empiezo a ponerme la ropa que me va a acompañar en la fuga. Esta helada por estar en el petate aunque estuviera dentro del barracón, ropa interior de lana, pantalones de felpa, botas de cuero, cinturón, decido dejar el jersey en el último momento y me calzo el chaleco multibolsillo que me permitirá llevar el equipo conmigo, cobertor de cara, polainas de pellejo animal, gorro con orejeras y manoplas de cuero. Coloco el ceñidor y cuelgo mi cuchillo en el, pido que me dejen diez minutos a solas, necesito un momento para mí. El equipo me acompaña en silencio hasta la zona donde se encontraba la alambrada exterior del Gulag, nos damos un fuerte abrazo, me desean suerte.
Miro a Gerard que intenta ocultar su preocupación, me repite lo de no viajar de noche una y otra vez, es parte de su trabajo velar por mi seguridad y devolverme a casa con vida. Está preocupado, mucho más que yo.
El alejarme del barracón me ha quitado un peso de encima y necesito ponerme a caminar. Me doy la vuelta, la Taiga es realmente espectacular, me llama y doy el primer paso, luego otro y otro más. Borja me grita en la distancia que intente grabar todo lo que pueda, que si me atacan los lobos intente mantener la gopro en alto, para grabarlo todo, que ya la recuperarán después…. me giro hacia el mostrándole el puño con el pulgar en alto y me sonríe…. me cae bien este chaval….. Se que está tan o más preocupado que Gerard.
Ahora sí, empieza la aventura que llevamos meses preparando, confeccionando ropas, entrenando, patrocinadores, entrevistas… todo un equipo empujando para este momento en particular, me siento muy agradecido por estar aquí.

El ritmo inicial es bajo, me lo quiero tomar con calma. Me voy hundiendo hasta las rodillas, la zona está muy expuesta al viento que me azota la cara, la nieve es polvo y no me ofrece mucha resistencia. Empiezo a detectar rastros en la nieve a tan solo un par de kilómetros de la salida, son rastros de lobo, son varios y tienen mucho más tamaño que ningún rastro de lobo que haya visto en mi vida. Por la forma como está nevando dudo que tengan más de un par de horas. Me los quito de la cabeza y sigo caminando. Aumento ritmo y empieza a nevar con fuerza, la ropa es un auténtico desastre, solo llevo unas pocas horas de ruta y ya me tiene agobiado, no evacua el calor ni la humedad, la ropa de lana se empapa a toda velocidad, el chaquetón y los pantalones triplican su peso rápidamente al deshacerse la nieve que les va cayendo encima. Las botas de cuero están humedecidas y me traspasa esa humedad a los pies, las pieles funcionan bien, pero no transpiran en absoluto, tengo las manos sudadas y el cobertor de cara me está calentando demasiado el cuello y la sangre sube muy caliente a la cabeza…. tengo una calor horrible estando a unos -24 grados y no paro de sudar. Chaqueta abierta de par en par, morrera abajo y gorro que voy quitando de forma intermitente para dejar salir calor. Esto es parte de la prueba, toca buscarse la vida.

Tardo unas 3 horas en llegar al primer punto seguro y aún me deben quedar un par de horas de luz útil, no llevo mapa pero creo que si aprieto les puedo meter un poco de distancia e intentar alcanzar el punto dos, es mi primer día, estoy fuerte, necesito apretar. Veo una marca de motonieve y subo encima del rastro de la oruga, esto es un regalito, si aprieto por aquí llego seguro. Se reduce la visibilidad en medio de la ventisca, el viento aumenta hasta el punto que a pesar de haber formado una rendija entre el cobertor y el gorro apenas puedo abrir los ojos. Sigo avanzando, el siguiente punto no tiene que estar lejos, aunque dudo que pudiera verlo aunque lo tuviera delante…. y me alcanza la noche en medio de la nada…. no llevo frontal, aunque tampoco me valdría de mucho, la he liado…. la sensación de estar totalmente a oscuras en mitad de un entorno tan salvaje, después de ir viendo rastros de todo tipo de animales, sin poder escuchar ni ver lo que te rodea es realmente complicada de gestionar. Pienso en posibles soluciones, la sensación térmica es muy muy baja debido al viento, mi chaqueta está totalmente acartonada, la ropa interior empapada en sudor se enfría muy rápido y empiezo a temblar, para colmo me encuentro en una especie de cuello de paredes empinadas, intento subirla para alcanzar vegetación pero me hundo hasta la cintura y la ascensión es casi imposible. Al menos he acertado en el momento de elegir orilla y la curva me ofrece protección contra el viento. Decido hacer osera en un pequeño montículo de nieve, La nieve está muy poco compactada y consigo hacer el refugio muy rápido, no es ninguna maravilla ni es muy estable pero algo hace, no hay mucha profundidad y se convierte en un simple cubículo con un deficiente colchón construido a base de haberle arrancado unas pocas ramas a un pequeño árbol. . Cubro la puerta con nieve y me encierro dentro. La sensación a mejorado muchísimo, el viento ya no me golpea y la temperatura es mucho mejor que en el exterior, estoy tumbado de lado en posición fetal y debo procurar no moverme en exceso para no derrumbarla. Esto me recuerda demasiado a otra experiencia vivida hace un año exacto, pero aquí no existe la opción de quemar un trozo de mi ropa, la lana no arde. Aunque físicamente estoy mucho más fresco que en aquella ocasión, no puedo evitar el pensamiento.

Envió mensaje con el delorme indicando que ya he conseguido encender fuego y hacerme un refugio…. miento un poco para no preocupar a la familia ni a Gerard que se que estarán atentos a los mensajes que envio a campo base, refugio si, bueno más o menos, pero fuego no…. y si vienen visitas… tocará sonreír ….

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Día 6
Hacía las 3 am decido salir del refugio, estoy temblando demasiado y no quiero agotarme tan pronto, no he podido dormir más que una cabezada corta, el viento a parado casi por completo pero sigue nevando con bastante fuerza. Consigo bajar hasta el trazo de la motonieve que ya está bastante tapado y cuesta usarlo como guía, se qué le prometí a Gerard no caminar de noche, pero no sé dónde está la atalaya, el refugio que me he hecho no me permite protegerme de los animales y no puedo permitirme derrochar energía de forma infructuosa temblando cuando puedo generar temperatura caminando. Me pongo en marcha, la ropa es increíblemente mala después de tener la referencia de la ropa moderna, forma parte del reto, pero de momento es una de las cosas que me está dando más problemas. La noche me envuelve totalmente, voy mirando continuamente a mi alrededor aunque no vale absolutamente de nada, la visibilidad es tremendamente baja, el cielo está encapotado y ni la luna, ni las estrellas me pueden ayudar. El silencio es absoluto, solo el sonido de la nieve chocando contra mi ropa y de vez en cuando alguna rama cede al peso de la nieve poniéndome en guardia. Camino hasta el amanecer, paro para recuperar el aliento y beber un poco, pero ayer no hice fuego y a pesar de que por dentro, mi ropa es un volcán apenas he conseguido derretir la nieve con la que rellene mi cantimplora. Apenas un par de tragos. No tardo en enfriarme, la ropa está totalmente empapada, no hay opción, si paro en la siguiente atalaya que tengo a la vista perderé todo el día de marcha, así que toca continuar. Pasó tras pasó, pie tras pie, mi cuerpo me está pidiendo tregua, mi cabeza lo convence para seguir un poco más. La nieve me da pausa aunque sigue totalmente nublado, el paisaje es espectacular, te sientes una mota de pólvo en medio de esta inmensidad de árboles. Blancos sobre negros formando mil formas, el caos en perfecta sincronia, en un espectaculo maravilloso que te atrapa, que te atrae…. camino hasta mediodía y veo un rastro de pasó en el río, no es uno, son cuatro, rastro de lobos, no sé decir si los mismos del primer día, pero en mi cabeza ya surge la idea de que hacer o dejar de hacer si me sorprenden. Me quedo atontado mirando los rastros cuando de un árbol a mi espalda cae un pedazo de nieve apelmazada, doy un respingo y desenfundo cuchillo dando me la vuelta. Ha sido el viento, me quedo un rato observando cualquier movimiento o sonido que pueda surgir a mi alrededor. Nada, sólo un par de pájaros carpinteros trabajando en la lejanía…. Enfundó el cuchillo y prosigo la marcha con un poco más de brío, quiero llegar al próximo punto lo antes posible. Llego a las 5 de la tarde y me subo a observar, es una plataforma simple, sin paredes, solo barandillas. Imposible cobijarse ni hacer fuego aquí arriba, si me alcanzan los lobos esto sería una muerte lenta de hipotermia pues tendría que quemar la estructura para calentarme (no me parece mala idea si se diera el caso) si no consiguiera contactar con Gerard para pedirle ayuda. Queda alrededor de una hora para anochecer y necesito beber agua. Busco una zona en los 100 metros acordados que reúne los requisitos que necesito, árboles y madera para hacer fuego. Cuelgo la gopro de un árbol y empiezo a construir el refugio, el cuchillo trabaja genial y me permite hacer trabajos rápidos y precisos, si trabajo sin las manoplas, así que toca quitárselas y trabajar rápido . Construyó una pequeña plataforma con deflector con madera verde para aguantar el fuego, enciendo no sin dificultad, la madera no funciona bien pero la corteza de abedul es casi mágica y por primera vez desde que salí puedo poner a secar ropa y deshacer nieve. Meto aguja de pino en la cantimplora para hacer un té bastante insípido y la apuro en dos tragos, el cuerpo lo agradece al instante. Del bolsillo derecho voy sacando pequeños puñados de bayas de serval de cazador, el sabor no es ninguna maravilla pero lo prefiero al del porrish de frutos silvestres.
Ya casi es noche cerrada, es hora de mi mensaje a campo base, tecleo en la pantalla del delorme para mandar mensaje y no responde…. la batería se ha fundido y no se desde que hora lleva así. Lo pongo a cargar y al encenderse se desencadena el caso, decenas de mensajes histéricos desde Barcelona preguntándome si todo bien, agradezco la preocupación, pero preocuparse no sirve de mucho. Leo el último y respondo que todo ok, que estoy en refugio y que todo genial, no tengo ganas de discutir ni de escuchar broncas,la verdad, estoy bastante agotado después del palizón que me he dado hoy. Cae la noche y por primera vez estoy relativamente a gusto desde que esto a empezado, el fuego hipnotiza y la sensación de estar aquí, en medio de todo esto, no tiene precio. Es una experiencia mágica, aquí no hay roles, ni el bien ,ni el mal, un largo etcétera de creencias y normas que rigen nuestra existencia dentro de un grupo, nada de lo creado por la sociedad rige aquí, todo es básico, tremendamente básico. Cada acción crea una reacción que a su vez, desemboca en una nueva acción. Una reacción en cadena sin fin que forma eso que llamamos vida. El pensamiento fluye, la mente se expande en una evolución constante, todo tiene lógica, todo encaja… saco la libreta y empiezo a anotar, ideas, dibujos, líneas….

dia-7

Día 7

Abro los ojos al notar que baja el fuego para volver a alimentarlo, y veo algo que se mueve a unos veinte metros delante del refugio, una sombra. Me quedo totalmente paralizado, otro movimiento rápido a la izquierda, sacó el cuchillo y lo aprieto con fuerza en la mano, la atalaya está a mi espalda, a unos 70 metros, pero ni que estuviera a 10, no tengo nada claro que si salgo y hecho a correr con la nieve por las rodillas consiga dar más de dos pasos antes de que se me echen encima. Tampoco tengo claro de qué narices tengo delante, La Luz del fuego y la oscuridad exterior no me dejan distinguir las formas, algo me olfatea justo detrás del refugio, el corazón se me hiela, se encoge el estomago… Pánico en estado puro, el cuerpo reacciona como un resorte soltando un grito seguido de todo tipo de insultos, mientras muevo enérgicamente la vegetación del refugio. Parece que ha funcionado y sea lo que sea, se ha alejado del chamizo. Ahora me siento muy cabreado, continuo despotricando e insultándo…. busco mentalmente una ruta de huida, al lado del refugio tengo un par de árboles jóvenes, un abedul demasiado enclenque para subirme a el junto a un abeto con demasiadas ramas en la base como para trepar rápido. Opciones! Mi cabeza funciona a velocidad de vértigo, necesito calmarme y pensar con claridad. Estoy encerrado en un chamizo, la parte trasera no está muy reforzada, solo ramas para mantener el calor dentro, pero ninguna viga de soporte que me sirva de parapeto. Las mil noches que he pasado fuera me han ayudado a ser previsor y tengo un buen acopio de leña, un montón lo tengo a mano, el resto a un metro escaso a la izquierda, debajo del abeto para protegerlo de la nieve. Conecto la gopro con el móvil, la engancho a una rama y la saco para ver lo que tengo alrededor a modo de periscopio. Es inútil, la puñetera camarita es completamente inútil en la oscuridad. Vuelvo a sentir como me olfatean desde la parte de atrás…. Vacío la cantimplora,la cojo como si fuera una porra, ato el cuchillo a mi mano derecha y empiezo a golpearla con el cuchillo para hacer mucho ruido mientras grito y fuera lo que fuera sale disparado. La cabeza empieza a trabajar y el tambor vuelve a retumbar mis oídos, cálmate, solo respira… Nuevos intentos de aproximación se suceden durante toda la noche, llega un punto en que creo que están jugando al desgaste, para hacer que se me acabe la leña por avivar más de la cuenta el fuego o por qué me ponga nervioso y salga corriendo del refugio, realmente pueden ser tan listos, o es mi miedo el que hace que lo crea así?
La noche se convierte en un juego de gestión de leña, vertical mucha potencia pero gasta mucho, horizontal gasta poco, pero genera poca luz, que es lo único que parece que los mantiene a raya. Fortifico como puedo la trasera del chamizo, el volumen de leña va descendiendo.
La oscuridad empieza a retroceder a la llegada del alba y arrastra con ella lo que fuera que merodeaba mi refugio, me he acabado toda la leña y por primera vez en varias horas salgo de mi pequeño refugio mirando alrededor. Las huellas no dejan lugar a dudas, cuatro surcos bien diferenciados, cuatro cánidos de enorme tamaño, cuatro lobos. estiro las articulaciones con el cuchillo y la cantimplora, mis mejores armas de esta noche aún en mis manos, los lobos aunque más raro, también atacan de día, así que me obligó a pesar del cansancio a no bajar la guardia.
Las cuatro estacas que he afilado durante la noche y colocado a modo de barricada en la trasera del refugio sirven ahora para calentar mi cantimplora totalmente abollada pero por suerte sin fugas. Tardo en deshacer nieve para el camino de hoy, apuro las pocas ballas de serval que guardo en uno de mis bolsillos y aunque el cuerpo me pide un sueño reparador, me obligó a prepararme para salir, no doy ni 3 pasos cuando sobreviene el vomito, no sé si fruto de respirar humo toda la noche, de comer las bayas o del nivel de estrés pasado esta noche, pero la verdad es que el estómago me está dando la lata y me encuentro fatal.
Son las 10 de la mañana cuando estoy apunto para partir, he perdido mucho tiempo y Gerard, convencido que me iba a capturar el segundo día, estará apretando el paso para intentar darme caza.
Después de tres horas caminando a ritmo medio que para mí ya es toda una proeza, surge el improvisto, una rama oculta en la nieve me hace tropezar, el pie queda enganchado y caigo de lado retorciendo la articulación de tobillo y rodilla. Una punzada de dolor recorre mi cuerpo, me siento en el suelo, sacó una de las pieles que me hace de polaina para aislarme del suelo y empiezo a desatar los cordones lentamente, no saco la bota por miedo a que se inflame el tobillo y no pueda volver a ponerla con el problema de congelación que conllevaría, cojo nieve y empiezo a meterla por los laterales. Tiro de los cordones cerrando la bota al máximo sobre mi tobillo y empiezo a moverme, algo no va bien, no es el tobillo lo que me preocupa, es una torcedura, si no el tendón de Aquiles el que reclama mi atención a cada paso. No puedo parar, temo que si la lesión se enfría no pueda continuar.
Reconozco una curva característica en el río, pero no puede ser que este tan avanzado, aprieto los dientes e intentó mantener el ritmo a pesar del dolor. Pie tras pie, paso tras paso, voy avanzando, caigo de bruces al suelo y vuelvo a vomitar una vez más. Arriba, levántate, levanta! Me pongo en pie y prosigo con la ruta, pasó un recodo y para mi sorpresa se abre ante mi el lago que marca el final de la aventura, solo me queda llegar a la otra orilla que por su lejanía apenas distingo, pero sé que está ahí. Necesito beber, no me queda agua, así que chupo la humedad de las manoplas. Me giro una vez más para cuidar mis espaldas de los depredadores y ahí están, son dos y vienen directos hacia mi, dos puntos negros en la lejanía, Gerard cumpliendo su parte y vienen a toda marcha siguiendo mi rastro. No creo que me separen de ellos más de 2 km y apenas uno para llegar a la otra orilla. Hora del último apretón de dientes o todo esto habrá sido en balde.
Me detengo a 100 metros de la cabaña, exhausto grito de alegría, se acabo, la fuga ha sido un éxito.
Entró en la pequeña cabaña y enciendo la estufa que apenas tarda 15 minutos en calentar la pequeña estancia, tengo mucha sed pero el cuerpo ha dicho basta y me quedo sentado mirando al vacío que surge de un punto en la pared de madera. Media hora siento el silbido, voces, Gerard con Borja y una pulka , Aleksey tuvo que ser evacuado por tener los pies en carne viva y se reunirá con nosotros más tarde, abrazos, felicitaciones y para adentro a reponer fuerzas. Yo estoy en un estado extraño, funcionó como a ráfagas. Me dicen cualquier cosa, reaccionó, la hago pero automáticamente vuelve ese estado de desconexión. La cena está deliciosa, como despacio y sin hablar demasiado, el estómago se ha reducido tras tres días sin apenas comer y de momento no admite más que un par de bocados. Gerard me prepara un suave te con miel, lo tomo me enfundo en un saco de plumas y el mundo desaparece para mí en el suelo de aquel refugio.

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Día 8
Nos levantamos al amanecer, cuando consigo abrir los ojos Gerard ya está calentando agua para él te y ya tienen casi todo el material preparado para el traslado a Kizel. Hubiera dormido veinte horas más…. me duele absolutamente todo el cuerpo… tengo bastante fiebre y el estomago totalmente destrozado, nauseas constantes y una sensación de agotamiento que apenas me permite salir del saco. Borja sigue grabando cualquier cosa que exista en un radio de 10 km a la redonda de su posición, lo miró brincar de un lado para otro camara en mano y dan ganas de abofetearlo…
Pasado una hora llega Aleksey con Igor y el otro cazador a recoger los bultos y llevarnos de vuelta, los pies de Aleksey, llenos de ampollas, tienen una pinta realmente fea, va a necesitar algo más que reposo para curar eso. Igor sonríe al verme, me da un buen apretón de manos y un puñetazo en el hombro que casi me tumba. Está muy aliviado de verme con vida y no para de sonreírme cada vez que me mira. Aleksey me cuenta que han seguido mi rastro y que se echaba las manos a la cabeza al ver mi refugio del día anterior rodeado de rastros, ahora entiendo su reacción.
Apenas puedo caminar, el tendón se ha enfriado y molesta mucho a cada paso, me acomodan entre los bultos del trineo y me dispongo a afrontar unas 5 horas de motonieve hasta las afueras de Kizel, donde cambiaremos de transporte. El cuerpo empieza a reaccionar bien, soy algo más activo en las conversaciones y agradezco mucho los cuidados que me brinda el equipo, debo tener peor pinta de la que creo. Paramos cada hora para beber líquidos y comer algo, me doy cuenta que mi cuerpo espera esas paradas en candeletas y cuando quedan pocos minutos para llegar a la hora ya soy yo el que pide la pausa, recuerdos cruzados con otra motonieve en un lugar muy lejano de aquí, y una misma pregunta: falta mucho? Salimos finalmente de la zona de Taiga, he de reconocer que echaré mucho de menos este lugar, sus interminables bosques, su frío desgarrador y las criaturas que en el habitan; dudo mucho que consiga apartarlos de mi cabeza desde ahora hasta el fin de mis días.
Nos espera en el punto de encuentro un tipo de lo más peculiar, es como ver a un a persona fallecida de 50 años, vestirla como una de 16 mientras escucha música Tecno Rusa en una furgoneta militar de los años 60 pintada de camuflaje. Pues tal cual, su cara parece de mármol, ni una palabra, ni una simple mueca, se que está vivo por el baho que sale de su boca y por el constante movimiento de sus brazos con el volante por mantener la furgo en línea recta, pero nada más…
Una hora más de transporte y llegamos al hotel donde por fin podremos darnos una ducha y quitarme ya está ropa que pesa muchísimo y huele de la misma forma. La ducha no cumple las expectativas, agua templada a intervalos con agua fría que te hace saltar cada dos por tres al rincón de la ducha gritando como una rata… Mi cuerpo vuelve a reclamar comida así que voy en busca del equipo a la recepción del hotel a la hora acordada, donde para mi sorpresa, la recepcionista nos pide muy emocionada una foto. Le pregunto a Aleksey que a que viene lo de la foto y me comenta que la mujer de unos 50 años no ha visto nunca a un extranjero, a alguien que no hable ruso…. nos echamos la foto y nos vamos a cenar, quiero huevos fritos con chorrizo….. Huevos ok, pero chorizo no lo entiende, así que la cosa queda en un par de huevos fritos con un pisto casero muy rico y un poco de panceta refrita, acompañado de mucho pan. El cuerpo va viento en popa, solo queda el pequeño problema con el sueño, parece que sufro un episodio de narcolepsia, a la que me despisto caigo en un sueño profundo y tienen que despertarme cada dos por tres. Sigo con algo de fiebre, pero la verdad es que me estoy recuperando a un ritmo que hasta mi me sorprende. Volvemos al hotel y miro a la cama como a la mujer más guapa del mundo, la sensación de tumbarme en un colchón blandito y taparme con la manta no tiene precio. Mensaje a la familia antes de caer en coma, llamada vía wifi a los enanos que me carga las baterías a tope, tengo unas ganas locas de llegar y abrazarlos…

dia-9-final

Día 9 FINAL
Amanezco por la insistencia del despertador del móvil en el bolsillo de mi pantalón, solo llevo puesto un calcetín, los pantalones, La Luz está encendida y yo aún estoy montando mi puzzle mental de que ocurrió anoche cuando decidí irme a dormir…
Borja da por finalizada la tregua conmigo y volvemos a grabar una batería de testimonios de cómo ha ido, como me encuentro, etc. Las preguntas y los minutos se suceden y yo tengo ganas de irme ya para Perm.
Nuestro chofer (el mismo que nos trajo hasta aquí) nos espera con la furgoneta en la puerta, Borja me espera con su trípode y su cámara en la entrada. Pienso en cómo me gustaría atizarle con una de las maletas que llevo cargadas, sonrió para mis adentros imaginándome la escena, veo que vuelvo a ser yo otra vez, el cuerpo está recuperando mucho más rápido que la última vez.
La temperatura a descendido hoy a unos -37 grados según las noticias de la tele, nuestro termómetro baja hasta -27 antes de marcar error y bloquearse. Me parece de chiste, pero bueno, contra el factor metereologico no se puede luchar. Borja pide ir delante para ir grabando, y vuelve a su habitual manía de bajar y subir la ventanilla, cada vez me pica más la palma de la mano, y sin ser premeditado mi mano sale al encuentro de su colleja, suena un sonoro prof, que hace que Borja se gire, se ríe y decide subir la ventana y dejarla así un buen rato.
Paramos a comer algo y justo cuando iba a tener un intercambio de palabras con Borja, Gerard se me adelanta y le pide ir delante la siguiente parte del viaje. Dos horas sin que te abran la ventanilla a -37 y a 70 km/h cada 3 minutos por qué hay un árbol que merece ser grabado, creerme que se agradece, aunque ahora me gustaría que la abriera para que Borja pruebe su propia medicina.
La verdad que pocas personas he visto con tanto buen rollo, este chaval es único.
Llegamos a Perm al atardecer, de vuelta al hotel Scorpio donde está vez si, la ducha reparadora con agua ardiendo no se hace esperar. Grabamos un par de últimos vídeos con Borja y nos vamos a cenar unas pizzas, está vez sí que ya el apetito se desata y arraso con todo lo que cae delante mío, la cuenta se salda con una pizza familiar, una hamburguesa doble completa con queso formato Big y una porción de tarta de queso, rematado con un té con leche con pastitas por si quedaba algún rincón por rellenar. Hablo con Gerard y le pido volver al hotel, tengo todo lo que ha pasado estos días en una libreta destrozada por la humedad y los detalles los tengo en la cabeza, necesito pasarlo a limpio todo antes de que se me olvide algo.
No duermo, Gerard aparece a las 4:30 de la mañana y me encuentra con una sonrisa en la cara tecleando estas últimas líneas.
La aventura ha sido increíble, espectacular, genial, mágica, épica y los mil adjetivos calificativos que Borja me pide de forma continua que busque. Mil aprendizajes nuevos en mi cabeza, situaciones superadas que me hacen crecer, evolucionar y mejorar como persona. Me muero de ganas de abrazar a mis hijos,mi familia y de en cuanto pasen un par de semanas, empezar a plantear el próximo proyecto… que de momento lo único que tengo claro es que no será en frío!

Fuente: https://www.facebook.com/carlos.vicojimenez

#DesafioSiberia2017
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La organización del MARATHON DES SABLES, con la ayuda de la Isla Fuerteventura, lanza una nueva prueba: el HALF MARATHON DES SABLES FUERTEVENTURA. Esta carrera de 12O km de largo es de velocidad libre, en 3 etapas, y se desarrollará por primera vez en 2017 en los Canarias, en la isla de Fuerteventura. Igual que el MARATHON DES SABLES, se correrá en autonomía alimentaria.

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Usted puede ahora preinscribirse en la pagina web : http://www.marathondessables.com/fuerteventura/

Facebook:

https://www.facebook.com/HalfMarathonDesSablesFuerteventura/

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¡Usted lo habrá entendido, el HMDSF es igual que el MDS con su numero de etapas, su duración y su distancia, pero divido por dos! Cuidado, las reglas son exactamente las mismas: autonomía con los productos alimentarios, alojamiento bajo tienda de campaña, transporte de la totalidad de su equipo durante todo el evento.
¿Entonces, usted está listo? 😉